COACHING para AUTOMOTIVACIÓN Y MOTIVACIÓN de EQUIPOS

Y a mí que me cuentas

En muchas ocasiones se piensa que lo que pasa a otras personas o departamentos no tiene incidencia en nosotros, pero estamos más interconectados de lo que creemos. Si estás en activo y te ronda por la cabeza que la crisis no te va a afectar y que mantendrás un trabajo para siempre. ¡Error!  Si trabajas en un área en concreto y por ejemplo ante una queja de un cliente le derivas a otra al más puro estilo del rosco de “Pasapalabra”  ¡Error! 

No tenemos que mirarnos únicamente “nuestro ombligo”. Si no te lo crees sigue con  la fábula que hay a continuación. La leí hace tiempo en Internet y la he novelado para compartirla.  Al finalizar ¿me dirías aquello de “Y a mí que me cuentas”?

Un matrimonio tenía en su granja una gallina, un cordero y una vaca. Sabían que también un ratón estaba merodeando por la cocina, así que decidieron encargar una ratonera. Días más tarde llegó un paquete. No era comida, como pensó el roedor, más bien lo que acabaría con su existencia.

La granja y su ratonera

Corrió a avisar al resto de animales.  ¡Una ratonera! ¡Una ratonera!

La gallina le contestó que suponía que era su problema y que no le afectaría. El cordero y la vaca tuvieron el mismo discurso pues consideraban que tampoco les perjudicaría.

El ratón fue consciente que estaba solo ante el peligro y que no podía contar con el resto de animales.

Esa misma noche se oyó un ruido en la cocina. La ratonera había atrapado una víbora venenosa. La mujer del granjero se aproximó sin encender la luz y fue mordida. A consecuencia de esto se puso muy enferma. Su marido decidió que tenía que llevarla rápidamente al hospital.

Tras unos días ingresada regresó con fiebre y su marido decidió que para alimentarla debería hacer un buen caldo de gallina. Así que cogió un cuchillo y este animal pasó a formar parte del menú.

La enferma cada día estaba peor y comenzaron a llegar familiares y vecinos para hacerle compañía. El granjero, como buen anfitrión, mató al cordero para darles de comer.

La mujer falleció y para pagar los costes del entierro el marido tuvo que matar a la vaca.

La ratonera, que aparentemente no era asunto de nadie pues no les afectaba, finalmente fue la causa de la desgracia de todos sus habitantes.

Y ahora motiv  A R T E

¿Intentas ayudar a los que te rodean?

¿Cuántas “ratoneras” no has tenido en cuenta?

¿Eres consciente de que tus diferentes actuaciones tienen distintos impactos?

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Foto: Concha Zancada

Coaching Ejecutivo, Sistémico y de Equipos

Coach Asociada Certificada (CAC 117) por AECOP

Coach Certificada en Metodología CORAOPS

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Comentarios en: "Y a mí que me cuentas" (6)

  1. Es incalculable el daño que hace a diario en las empresas (y no sólo en las empresas) el cortoplacismo que representa el “este no es mi negociado”, “yo no llevo este tema” o el “a mí qué me cuentas”.

    Evidentemente, no podemos aspirar a hacer de todo en cada empresa pero si todos nos implicásemos un poco -no digo totalmente, sólo un poco- las cosas, además de más fáciles, irían sin duda un poco mejor en el mundo empresarial.

    Excelente la fábula, porque representa cómo el desinteresarse de las cosas que a uno, aparentemente, le son ajenas al final acaba por pasar factura. A todos.

    Un abrazo enorme.

    • Hola Diego,

      Efectivamente, en las empresas que se precien todo se mide. Pero ¿existe algún ratio para el “a mí que me cuentas”? Pues estoy convencida que no.

      Muchísimas gracias por tu recomendación y comentarios.

  2. Isabel Alvarez dijo:

    La verdad es que vamos como los burros con esas orejeras que solo les permiten ir hacia delante sin percatarse de lo que les puede arrollar de costado.
    El humor siempre es importante y tu lo muestras en cada post.
    Hasta pronto!

  3. RAREZAS dijo:

    Hola Concha.. vaya historia!! Si es que la crisis se va a llevar a todos por delante menos a Rato que es muy listo .. perdón al ratón… en fin, bromas aparte, esta fábula es muy cierta sobre todo en las grandes empresas en que parece que cada departamento tiene su microclima que le protege de las lluvias en los demás… allá cada cual … nos vemos!

    • Hola Rarezas.

      ¡Qué importante es mantener el sentido del humor! (más que nunca cuando las cosas no salen como queremos).

      Estos días ha habido incluso inundaciones. Espero que en las organizaciones cuiden su “cambio climático”.

      Gracias por tu participación

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